30 de diciembre de 2011

La noche más triste

El carraspeo de las lágrimas resonaba en todo el departamento pero debido a la acústica, aún más en el cuarto de debajo de la escalera, donde ella se encontraba, los gritos eran más fuertes que la música que intentaba ocultar la cruel pelea, el aire se sentía pesado. La pequeña de vestido índigo cubría sus oídos con ambas manos y largaba unas mudas lágrimas, no quería respirar, no quería hacer ruido pero aún así su corazón galopaba asustado pero cada vez con más fiereza. Se ocultaba bajo la colcha, sintiéndose invisible e inundando la cama llorando mareas, observando así con los ojos cerrados, cómo su niñez se alejaba en un barquito, escapándose y sin mirar atrás.


Colocó un dedo sobre el almanaque y despacio, descendió hasta llegar al día en que se encontraban, conteniendo el llanto: ya no era más la niña del vestido índigo y ya no tenía permitido llorar. Le habían jurado contra viento y marea que las chicas grandes no podían hacerlo lo tenían prohibido, y menos en público, mostraba vulnerabilidad y si lo hacía, sería débil... y aunque ella no sabía qué significaba aquello no abandonaba su soliloquio y mantenía la mirada firme. Mordió su lengua, arrojando hacia las profundidades del océano el ceñido nudo que se había formado en su garganta, cerró sus ojos y abrió su boca llevando al instante el dedo índice hacia allí para descubrir que el océano al que había arrojado sus problemas no era más que un mar de sangre. Aunque no se encontrase ahora en el cuarto de debajo de la escalera, nada había cambiado. Siempre el mismo día, siempre la misma historia.
Sintió de pronto como la miseria tomaba su cuerpo. Parecía un nuevo personaje, un único personaje en su cuerpo, su alma ya no existía allí, dejando a la miseria como huésped. Era una sensación extraña, sentía como el corazón bombeaba más lento y como su garganta se secaba pero aún así las lágrimas no aparecían por allí. No tenía permitido llorar, y no lo haría.

2 comentarios:

  1. A veces tragarse las lágrimas está bien.

    te sigoo:))

    www.marencalma-adriana.blogspot.com

    hasta pronto :*

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  2. No esta permitido llorar para mi tampoco.
    Besos nena.

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