28 de enero de 2012



Los árboles llevaban tiempo sin danzar, secos y decrépitos. Pensó que quizá nunca más los vería moverse al compás de la música llenándose de vida y suspiró; podía oír al claro cielo quejándose de cómo las altas y desnudas ramas herían el firmamento: llevaban desnudas mucho rato, el otoño se había llevado a las hojas obligando a los árboles a lamer la misma soledad que ella palpaba en ese instante.

3 comentarios:

  1. Cuidado con lo que deseamos... :)

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  2. La última frase me parece muy poética y muy sentida.

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  3. No había más preguntas, sólo el ruido del silencio.. Caro, me recuerda a Narnia y el príncipe Caspian jaja, en realidad, me da nostalgia, yo lo veía por la ventana, en el colegio, como las hojas de verano, que venían cargadas, en otoño caían por su propio peso, el de las cosas que las habían hecho lo que eran.. Cuidate Caro, escribís hermoso, desde la descripción, hasta el subtítulo jaja. Be free:)

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