1 de mayo de 2011

Sobre mareas y corrientes

Si tuviese que explicarlo por una sucesión de imagénes entonces lo haría así:
En el momento previo olfateamos la sal.
Nos sumergimos, sentimos la presión del agua por nuestro movimiento, recorre toda la cabeza, los hombros, los brazos, el pecho, la panza, la cintura, la cadera, los cachetes de la cola, las piernas y acaba en los dedos de los pies. Revuelve nuestros cabellos, nos deja sin respiración.
Lamemos la sal en nuestros labios e intentamos desenredar nuestra cabellera.
Pero eso no es todo. La vida no se reduce a cabelleras enredadas. La vida va de mareas.
Va de corrientes.
Y la corriente que me atrapó esta vez fue diferente a todas las demás.
Empezó tranquila, inofensiva, como es usual. Continuó en su proceso natural, fue en aumento hasta que se volvió inestable.
Pero lo que cambió fue mi percepción. En vez de luchar contra ella, me dejé llevar.
Porque aunque cueste mantener la boca cerrada, lo que más cuesta es luchar contra la corriente para terminar más perdido de lo que comenzaste.

1 comentario:

  1. hola! tengo que decir que me ha sorprendido gratamente tu blog! necesito seguir cotilleando, pero antes de despedirme quería invitarte a mi baúl, por si quieres compartir algún sueño con todos los amigos de Coquette.
    te espero!
    hasta pronto =)

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