11 de diciembre de 2010

Nervios

Nunca falta esta entrada: en donde creo agonizar y describo cómo late mi corazón a 2.334 km/h aunque falten exactamente tres horas y media para estar en el escenario y decir mis textos (que por cierto me olvidé), y correr contra el reloj para cambiar de personaje y vestirme.
Lo peor es que... se pasa tan rápido, las horas previas parecen absorver mi sangre y disfrutan haciendolo, andando lentísimo a una velocidad absurda, mientras que, la hora en donde soy otra persona, pasa volando y en un abrir y cerrar de ojos ya es cosa del pasado.

1 comentario:

  1. Eso es lo malo, qe pasa muy rápido. Alguien en la sabiduría de los Simpsons dijo: mejor que el acto, mejor que el recuerdo: la expectativa. Y por dios que tenía razón. Te va a salir todo perfecto. Mucha suerte!!! (nunca viene mal:P)

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