22 de julio de 2011


...hace tanto ya que esperas, esperas a que termine el desamor, esperas a que comience el olvido, esperas a que acabe la soledad, esperas la condena, el suplicio, la amargura, y continúas esperando por tiempos inimaginables, la espera se vuelve tediosa, las ansias carcomen tus sesos, comienzas a impacientarte porque de un momento a otro olvidas lo que habías estado esperando, pero aún así, prefieres quedarte ahí, porque no sabes hacer nada más que aguardar bajo el aguacero.